DOLEMITE IS MY NAME (2019) – RESEÑA

Dolemite is My Name

Tenía tiempo con “Dolemite is My Name” pendiente de ver, y debo de admitir que por alguna razón no la quería comenzar. Sin embargo, en los primeros 5 minutos de la película se me fueron esos sentimientos y me sentí completamente envuelto en la excéntrica, dramática y graciosa historia del icónico Rudy Ray Moore. 

El blaxploitation fue extremadamente importante en la industria del cine norteamericano para dar a conocer el talento afroamericano y una gran parte de un Estados Unidos que no era mostrado en la pantalla grande. Dolemite is My Name se balancea entre el drama y la comedia tan bien como lo hace entre biopic y metacine de la producción de la película “Dolemite” (1975), cuyo éxito no fue para nada improvisado debido al hambre de consumir cine propio e identificable para la cultura afroamericana. 

Su música y diseño de vestuario crean momentos grandiosos en la película, pero sin lugar a dudas lo mejor se lo lleva Eddie Murphy, quien da vida en carne y hueso a Ray Moore, olvidándote por completo del prejuicio de actor de comedia, y sintiendo por completo la vibra del fenómeno del rap y la comedia, Dolemite. Genial, disponible en Netflix.

Calificación personal: 8/10.