JINGLE JANGLE: A CHRISTMAS JOURNEY (2020) – RESEÑA

JINGLE JANGLE: A CHRISTMAS JOURNEY (2020)
Madalen Mills as Journey Jangle and Forest Whitaker as Jeronicus Jangle. 
Cr.Gareth Gatrell/NETFLIX

Está aquí, la mejor temporada del año y con ella un montón de películas que nos sumergen en la nostalgia de los abrigos, las ciudades inundadas de blanco y decoradas con luces de colores y las bebidas calientes. Sobre todo este año, que la televisión y el cine han formado una parte esencial de escaparnos de nuestras casas hacia una historia, un universo, al pasado o al futuro, sin dejar a un lado el gran aliado que ha sido Netflix en este proceso.

Estaba relativamente curioso con “Jingle Jangle: A Christmas Journey”, pues aunque esta no debería ser una de las razones por la cual se destacase, definitivamente lo era. Una película de navidad con un elenco principalmente, y en su mayoría, afroamericano. De por sí desde su producción se sentía demasiado como un establecimiento, como que la película quería decir demasiado. Para mi grata sorpresa, la etnia del elenco no arraigó absolutamente nada en la historia, como debe ser.

Jingle Jangle 2

“Jingle Jangle” es una clásica historia de navidad, donde todo pinta perfecto en principio, algo ocurre con un personaje que aumente las apuestas y los principales deben lograr algo para no perderlo todo. Pero me gustó que la película juega con su línea del tiempo, utilizando el elemento de la narración brinca y salta entre el pasado, el presente y el futuro para crear una conexión importante entre nosotros, sus personajes y el inagotable sentimiento de la navidad.

Algo que me tomó de sorpresa es que era un musical, no recuerdo haber visto recientemente otra película que sea un musical de navidad y me di cuenta lo mucho que esto me encanta. Hay que ser honestos, no estamos hablando de la más inteligente y pretenciosa de las películas, pero cuando le das a reproducir a una película de navidad en Netflix un domingo en la mañana lo que menos quieres es pensar y lo que más quieres es cantar y sonreír.

Jingle Jangle 3

Es por eso que destaco mucho la música por John Debney (“The Greatest Showman”) y Michael Diskint y las coreografías como aspectos primordiales en el disfrute y la magia que transmiten la película. Impresionante trabajo de diseño de producción por Gavin Bocquet, quien ya tenía experiencia en trabajar la combinación de animación con live action de las precuelas de Star Wars. Y hermosos colores apoyados por la fotografía de Remi Adefarasin.

En fin, David E. Talbert es de estos directores que se siente prefabricados, pero con Jingle Jangle siento que tenía la idea correcta de lo que estaba haciendo. Tomó buenas inspiraciones, no complicó su historia aunque esto la mantuviera predecible y se rodeó de personas que hicieron de su película una experiencia de navidad que vale por completo los minutos. Si soy sincero, me encantó.

Calificación personal: 8/10.